GACETA MUNICIPAL - 4 SETEMBRO 1931

Imprenta de Severo Loroño -a esquerda con boina, leendo en espello a caixa para correxir un erro-, moi parecida a do seu Pai, Severiano Loroño. Imprenta tipográfica: cada páxina de texto era composta con tipos, cada tipo era unha letra, un punto ou un espacio; e monobloque: cada folla era metida a imprimir e retirada impresa manualmente - Foto de Manuel Arufe, alias "Manolo da Lus", na década dos sesenta.
Cuando, en cumplimiento de la Ley de Imprenta, se persona el cronista en las oficinas municipales para hacer entrega de tres ejemplares de La Gaceta, sele ofrece de cuando en vez algún incidente pintoresco. El otro dia fué con Pedro. Previo el saludo corriente entre gente de buena crianza, entrego el cronista los tres ejemplares prevenidos, y Pedro se puso a leer uno de ellos. Pasaron por la mente del cronista aquellos tiempos indignos en que los escritores estaban amordazados por la previa censura, mientras Pedro, creyéndose censor, continuaba entregado a la lectura. Entonces el cronista, convencido de que Pedro ignoraba la Ley, le advirtió que una vez presentados los tres ejemplares, con la declaración firmada, a él, como Alcalde, incumbíale tan solo dar recibo de la entrega, no autorizar o desautorizar la publicación. Persuadido de que el cronista decía verdad, suspendió por un instante la lectura, entregó la hoja al Secretario, y dijo con aire entre autoritario y compasivo:
―¡Bueno; séllasela!.
Otro dia fué con el escribiente:
―Tengo orden de no sellarle a V. la hoja―dijo el escribiente.
―Está bien; yo no tengo la rara voluptuosidad de regodearme en la contemplación del sello por muy bonito que sea. Pero V. no tendrá ningún inconveniente en poner aqui bajo su firma: «recibí tres ejemplares». Lo puso, y el cronista se fué igualmente satisfecho.
Viene esto a colación para que los señores del Ayuntamiento vean el artículo 7° de la vigente Ley de Imprenta y traten de darle exacto cumplimiento.
Espíritu Santo, ao fondo, subida a Pedrachán. O edificio da dereita: Hospital Dafora ou de Pelengríns.
Otro punto quiere dejar bien sentado el cronista. Es tan grande la ignorancia de algunos críticos e intérpretes de la "hoja", que, por lo visto, en vez de enfadarse con el cronista, se enfadan con la imprenta y con el impresor. Hasta aqui, el criminal, el ratero y el escandaloso que eran detenidos por un guardia, no se quejaban del sastre que le había hecho el uniforme, sino del agente que lo usaba. La imprenta es inocente respecto del contenido de los trabajos que en ella se confeccionan, cuya responsabilidad queda integramente en el autor de los mismos. El que recibe un puntapié no piensa síquiera en condenar al zapatero que hizo el zapato, sino a la persona que dió el puntapié. Responde el cronista de que el Sr. Loroño, único propietario de la imprenta que edita las "hojas", tizne su establecimiento a disposición de todo el mundo y de todas las ideas. Lo que no hace el Sr. Loroño son hojas anónimas. Con originales firmados y con pié de imprenta, todas, sin excepción alguna. No ha mucho imprimió manifiestos republicanos y socialistas, con cuyos conceptos ni remotamente comulgaba él. En la última luchaelectoral, se le ofreció un trabajo que mancillaba la fama de un digno empleado del Ayuntamiento de Lousame, y se nego a confeccionarlo, porque su autor no ha querido estampar la firma en el original ...
Y a todos esos señores tan delicadamente sensibles, les conviene saber: que la imprenta que edita la Gaceta cobra puntualmente su trabajo; que dejará de publicarse tan pronto deje de pagarse; que todo eso lo hace por el derecho de toda industria a vivir, aunque los llamados a protegerla ―por ser industria local― sean los primeros en perjudicarla; y, por último, que en confirmación de lo dicho, acepta todo género de escritos, cuyo objeto sea combatir las apreciaciones y conceptos vertidos en La Gaceta Municipal, siempre que vengan en condiciones legales y se pague por adelantado el precio corriente en esta clase de trabajos.
Xosé Viñas, empresario curtidor do Couto, concelleiro polo partido de Xermán V. Barreiro do 1º Distrito (Republicano Independente). Formou parte do equipo do derradeiro Concello democrático de Severino Iglesias Siso.
A la sesión de hoy asísten ocho concejales; pero para llegar a este número fue necesario llamar a algunos en el momento. Todos eran, a escepción del Alcalde, soldados rasos, pues los tenientes brillaron por su ausencia. Muy escaso público.
Leyó el Secretario la cuenta de la Administración de Arbitrios correspondiente al mes de Agosto, y el Alcalde hizo notar un descenso en los ingresos de cerca de dos mil pesetas, con relación a igual mes del año último. ¿Cual era la causa? En sentir del Sr. Fernández Luces, las circunstancias por que atravesamos, y, según el Sr. Viñas el abandono que reina en los encargados de la recaudación. En eso estaban todos conformes; los unos porque lo decían, y los otros porque se callaban. ¡Las circunstancias! ¡Claro que son las circunstancias!. Pero circunstancias especialmente locales, propias del país. Las que llevan a los empleados de consumos la convicción de que son inamovibles; las que le permiten―como dice Fernández Rodríguez―observar una vida en desacuerdo con el rnezquino sueldo que perciben; las que le dan alientos para insolentarse contra el administrador, que, conociéndolas, tiene que contemplar pasivamente la rebelión de sus subordinados ... ¿Serán esas las circunstancias a que Luces aludía?.
Forno do Rato. Foto de Josep Gaspar e Serra (1912-30).
Habló el Alcalde de la necesidad de nombrar un escribiente temporero durante la licencia del Secretario; pero Ronquete declaró sinceramente que no sentia la necesidad de él. ¿Corno se explica―se preguntaba el cronista―esta contradicción entre el Alcalde y el Secretario accidental? ¿Será que el paniaguado no merecerá la confianza de los dos? ¿A quien querría obsequiar el Alcalde? El cronista pensaba en uno, y es posible que en tal pensamiento coincidiera la minoría. Ello es que el candidato, por ahora, continuará con la esperanza. ¡Ah, si no fuera la publicidad! ... El cronista y la crónica van inspirando respeto a la mayoría; por lo menos ya no se regalan empleos sin el conocimiento y la censura del pueblo.
El cronista tiene su asiento frente a la escalera. Y cuando se hallaba entregado a la meditación anterior―desaparecidos los jabalíes, reina silencio propicio a la meditación―cruje la escalera y se oyen fuertes pasos. Eran de persona. Lo supo el cronista cuando vió asomar un sombrero. Asomaba como asoman los mástiles de los veleros, allá en la lejanía del oceano, a virtud de la redondez de la Tierra. El que asomaba era el Sr. Agra. Después del sombrero viole el cronista la cara y viole algo mas ... Un rollo muy grande que traía debajo del brazo. El cronista supuso que sería el expediente de responsabilidades o la plaza de abastos, si bien, haciendo cuentas, calculo que la plaza no cabría ni en el rollo ni en el brazo del Sr. Agra.
Ardiente espera. El cronista veia llegada su hora. La presencia de Agra le depararia multitud de asuntos y se acabaría aquel sepulcral silencio, que, la verdad, hace falta vocación para soportarlo. Pero Agra defraudó las esperanzas del cronista, pues dió un viraje a la derecha, se introdujo en las oficinas y dicen que estuvo fisgando por el ojo de la cerradura ... El cronista no le ha vuelto a ver.
Aproximación ó Minimax para sofocar incendios e con motor a vapor.
Se habla de 195 litros de gasolina que consumió el "Minimax", y se acuerda su pago; pero Fernández Rodríguez no quiso que pasara inadvertido lo gravoso que resulta al Municipio semejante artefacto. Consume sueldos, muchos litros de gasolina, reparaciones y recambios, y "lleva en el rabo" 30 mil pesetas. Opina el cronista que con este precio y los gastos de conservación del famoso "chirimbolo", podía el Ayuntamiento aceptar el compromiso de abonar todos "los daños que causan los incendios en el Município. ¿Cuantas casas ardieron en Noya en los últimos diez anos? ¿Sirve el Minimax para las aldeas? Con su dinero se adquirió. ¿Quién hizo tamaño negocio? El Ayuntamiento de la Dictadura, del cual es hechura la mayoría del actual y con cuyos votos salió elegido, y bajo cuya inspiración gobierna.
Trátase de la construcción del puente de Boña, mancomunadamente con el Ayuntamiento de Lousame, en el precio de 2.000 pesetas. Aunque no lo pidiera la minoría, es muy natural y, sobre todo, muy honrado, realizar la obra por medio de subasta pública; pero el Alcalde asegura que existe ya un acta anterior, donde consta el acuerdo firme de realizar la obra, sin subasta. Al cronista le sorprenden los criterios contrapuestos de la Alcaldía respecto de la firmeza de los acuerdos municipales, pues en una de las últimas sesiones sostuvo la tesis, que aprobó la mayoría, de que si el Ayuntamiento de 1924 había dado una linea a D. Aurelio A. Senra, el de 1931 le daba otra distinta. ¡Cosas tenedes, Germán, que farán fablar las piedras!
Cruceiro actualmente na Praza do Tapal, na súa ubicación orixinal no entorno da Ponte Nafonso.
En la última Caceta, se ocupó el cronista de los animalitos que pueblan las alcantarillas abiertas. Ayer acordó el Ayuntamiento construir las aceras; de la Avenida del 13 Septiembre, con cuya medida quedan las ratas condenadas a la pena de clausura. ¡Pobres ratas! Mas de una vez han atraído la atención del transeunte, que, mirando a vista de pájaro, (a ellas tal les parecía), alababa su familiaridad con las gentes y sus cuerpos vigorosos. ¡Pobres! Ahí os quedaréis sepultadas bajo las losas de las aceras, rememorando los luengos años que pasasteis en contacto con la civilización ... El cronista no os tiene culpa; si os aludió no ha sido por ofenderos. Fue para que taparan las alcantarillas y para que os preservaran de la lluvia. ¡Pobres ratas!.
Fernández Luces ruega al Alcalde que active las gestiones para dotar a Barro de alumbrado público, a fin de consignar la cantidad necesaria en el próximo presupuesto. Y Fernández Rodriguez solicita igualmente que por la Alcaldía se reclame una certificación del Juzgado municipal para completar el expediente iniciado por los vecinos de la misma parroquia, referente a la construcción de un nuevo Cementerio.
Luz y tinieblas. Luz para los vivos y santa comodidad para los muertos. Los dos concejales deben su puesto a los electores de Barro y no pierden ocasíón de defender los intereses que representan. Así se debe corresponder a la confianza que el cuerpo electoral deposita en sus candidatos. El cronista se congratula de ello y felicita al distrito de Barro por el acierto que tuvo en la designación. ¿Qué hacen los nuestros, los de la Capital?. La desviación del rio Traba es obra urgentísima y debe acometerse antes del invierno. Según el concejal Agra, hay destinadas para la obra 6.000 pesetas, en el Concejo no hay quién se oponga, el pueblo la espera con impaciencia. Y siendo todo eso cierto, ¿a qué se espera?.
Papelería S. Loroño - Noya
O Rei Alfonso XIII de Borbón, despachando co ditador Miguel Primo de Rivera.
No 1923, preferindo a aparente seguridade dunha ditadura a os caprichos dunha democracia parlamentaria, o rei Alfonso XIII apoiou o golpe militar encabezado polo xeral Miguel Primo de Rivera, co lema “Patria, relixión, monarquía”.
No 1930 a poboación española seguía sendo maioritariamente rural; unha masa continental que duplicaba o tamaño de Gran Bretaña con apenas liñas férreas e carreteiras. Millóns de persoas vivían aínda en “pobos somnolentos con rúas sórdidas zigzagueantes flanqueadas por casas grises de adobe, na súa maior parte tugurios mugrientos con chans de terra batida e cuartos que apestaban a fume e esterco”. Nas cidades florecía unha cultura que se opoñía ferozmente ó fondo conservadorismo e escurantista da Igrexa, os terratenentes e a aristocracia. Nas barriadas industriais e os suburbios deprimidos de Madrid e Barcelona, os anarquistas predicaban o seu evanxelio radical contra toda autoridade. A pesar do seu odio ó clero, eran, o seu xeito, non menos católicos, partidarios do austero credo da abstinencia, pois non vían con bos ollos o consumo do alcohol e tabaco, a tolerancia sexual e as corridas de touros.
Primo de Rivera xestionou tan mal o goberno, que nas eleccións de 1931 a vitoria dos partidos republicanos foi arrolladora. Alfonso XIII fuxiu de España sen molestarse en abdicar. O novo goberno lanzou un programa de reformas inmensamente ambicioso que incluía a introdución do ensino laico, a redución do exército e do corpo de oficiais, a expropiación de bens inmobles da igrexa e unha ampla reforma agraria. A nova Constitución, que garantía a liberdade de expresión e de asociación de todos os españois, introduciu tamén o sufraxio feminino nas eleccións do 33.
Estas transformacións radicais enfrontáronse á salvaxe oposición dos que perderon o poder e influencia e dos que crían que unha república laica despoxaba a España da súa verdadeira alma católica. No centro de esa oposición estaba Francisco Franco Bahamonde, ex director da Academia Xeral Militar de Zaragoza. No 1931, cando Manuel Azaña, ministro de Guerra (e logo presidente da República), pechou a Academia, Franco enfrontouse a posibilidade de verse degradado a coronel.
Fonte:
“A Fractura: Vida e Cultura en Occidente 1918-1938”, de Philipp Bloom. Editado por Anagrama na Colección Argumentos.
PUBLICADOS:

OS MÁIS LEIDOS

FESTAS PATRONAIS 1945, A FORTALEZA DO TAPAL E O «SANCTI SPIRITU»

NÓS, OS IRRELEVANTES

FESTAS PATRONAIS 1946 CON SONETO Ó BERBERECHO

GACETA MUNICIPAL - 16 XULLO 1931

GACETA MUNICIPAL - 24 XULLO 1931

ULTREIA: TERCEIRA XEIRA (3/3)

«A DECADENCIA DE OCCIDENTE» de OSWALD SPENGLER (2/4)

MUNICIPAIS DO 31 (e 2)

«A TODO O QUE NON PENSE COMA NÓS»

FESTAS PATRONAIS 1947 / OS EMILIANOS / EVA DUARTE DE PERÓN