GACETA MUNICIPAL - 7 AGOSTO 1931
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Entre as primeiras envasadoras figuran a de Alexandre Carreño e Cia (1856) e "A Noiesa" de Félix García Somoza Caamaño e Irmán (1880).
No Anuario de Pesca do 1908 se contabilizan 4 conserveiras en Noia, cunha produción de 152 toneladas.
Nese momento, primeira década do século XX, estase a producir un cambio nas formas de produción, na liña coa explotación capitalista. A nova burguesía salazoneira, agora conserveira, que abastece ó imperio Inglés e Alemán, basea o seu proxecto industrial liberal, cunha forte división sexual do traballo. O dono da conserveira, quítalle un bo rendemento, a precariedade histórica da muller, acentuado cunha escasa regulación do traballo feminino, permitindo a consolidación e crecemento da industria conserveira, até a actualidade.
No 1917 se produce un incendio na fábrica de conservas "A Noiesa". Se restaura e prosigue a súa produción. Na década dos trinta, a sobrexplotación do peixe para conserva, agota este recurso. Comenza a diversificación co envasado do marisco e outras capturas, alternativas ao esgotamento das capturas preferentes. Conservas "A Noiesa" pecha a súa actividade, na década dos cuarenta.
A Fábrica de Penalta, sita en San Lázaro, ten actividade ate finais da década dos sesenta, principios dos setenta. Cando se producian fortes chuvias, que coincidían coa pleamar, quedaba asolagada.
As envasadoras, sempre disponibles, mal pagas e esclavizadas, era a norma.
Alborexou a IIª República, cunha forte emerxencia e dinamismo das clases populares depauperadas e marxinadas, política e socialmente, na longa noite caciquil da Restauración monarquica, e nos 7 anos da dictadura de Primo de Rivera.
Os traballadores e os desheredados, ían espelindo o medo, a superstición e a insolidariedade, organizándose en sindicatos, en sociedades agrarias e de oficios varios, en partidos de esquerda e nacionalistas cada vez máis cohesionados. Medraba a arela popular de instrucción escolar, de cultivación emancipadora.
Era unha cidadanía con grandes ansias de saber; homes e mulleres que nun local social, nunha eira, nun peirao ou nunha taberna mariñeira están apiñados e atentos, arredor do compañeiro que lles lee as novas dun xornal … e aparecen os antagonistas, os cregos e os caciques, mercando tódolos exemplares de “El Pueblo Gallego” para que os aprendices de líderes e voceiros da comunidade -os poucos que sabían ler e escribir- non puidesen coñecer as decisións gubernamentais, e contrastar e confirmar as súas intuicións e as súas reinvindicacións coas xeiras dos irmáns que loitan pola común emancipación e dignidade noutros rumbos, noutras latitudes.
Deseaba el cronista
circunscribir la Gaceta al comentario de las sesiones municipales;
pero dada la popularidad y la eficiencia que va alcanzando, no
tardará en convertirse en periódico. Es que ya la gente del pueblo
apela a toda clase de recursos para que el cronista se ocupe de ella
en la Gaceta. Sabe que el cronista prescinde de las personas que no
se manifiestan o lo hacen con corrección. Por eso algunos desean
clasificarse en uno de los tres grupos de tenores, payasos o
jabalíes; si bien hasta ahora no se han visto mas que jabalíes, y
aún estos por via de transfiguración. El «Parrulo», por ejemplo,
perteneciente al orden de las aves palmípedas, tiene sus pies
dispuestos para la natación, circunstancia que le imposibilita para
la vida de corral. Pues, señores, en menos de cinco minutos viole el
cronista transformarse en robusto jabalí. Bien creyó el cronista
que se trataba de alguno ahuyentado de la dehesa de Nimo, donde desde
hace tiempo habitan. Pero, no; conservaba de «parrulo» el plumazón
y los andares, todo lo demás era de jabalí: el salvajismo, la
acometividad, los colmillos ... El cronista ruega al Alcalde que haga
ver a los «incivilizados», que los ataques de la pluma se contestan
con otra pluma y no soltándole las fíeras. ¡Salgan los cultos, los
que alientan, los lnstigadores, esto es, los dueños de las fieras
...!
Páxina do folleto propagandístico de "Conservas A Noiesa". Na imaxen, Noia aínda carece da estrada que a circunvala polos malecóns e as casas van ocupando e tomando para sí, as antigas murallas que a fortalecían.
Llegó el cronista al
Ayuntamiento y los señores concejales tomaron asiento bastante
tarde. Súpose después que esperaban al Sr. Agra. Y tenía que ser
así, puesto que los escaños estaban todos ocupados, excepto el de
Romaní y el de Agra. Romaní quizá prefiera la tranquilidad del
hogar a que le armen ruido con la Depositaria; pero lo verdaderamente
extraño es la ausencia de Agra. Es extraño y, en concepto del
cronista, enormemente lamentable. Porque Agra lleva cada dia un
estribillo nuevo, una actitud nueva, una proposición nueva ... ¡Con
decir que el último dia llevó una carretera al mar para uso de los
bañistas y un lnstituto como el de Santiago!... Agra, en fin, nos
divierte a todos, lo llena todo .. .; y sin Agra aquel salón pasa a
ser, de delicioso lugar de recreo, un tristísimo cementerio.
Efectivamente; todo se
desarrolló en paz. Puede asegurarse que si no estuviéramos todos en
el ajo, sería imposible adivinar la oposición. Era una balsa de
aceite. El Secretario leyó el acta de la sesión anterior y se
aprobó sin dificultad alguna. Solamente tiene un pequeño error,
pues a Pedro le llama Sáez Garcia y le come lo de Pichel, cuando
esto tiene bastante importancia. Por mas que Pedro es sobradamente
conocido; casi le vimos nacer y parece que fué ayer. El cronista
miró a Pedro, pero Pedro está muy enfadado y no quiere mirar al
cronista. Con su modo de ser, perdió una ocasión de intervenir
brillantemente llamando la atención del Secretario, porque el
cronista le diria:— «¡Pedro: Haga V. ver su derecho cludadano
y reivindique el Pichel.!» Y el Secretario no tendría mas remedio
que obedecer a Pedro ...
¿Asuntos para la publicidad? Casi
ninguno. Un oficio del P. N. de F. E., sobre reclamación de pesetas,
y una instancia de D. Aurélio A. Senra y otros pidiendo autorización
para edificar.
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Constantino Nimo Freire, Concelleiro polo Distrito de Róo (Republicano Independente). |
Léese una solicitud de
los vecinos de Barro, para que el Ayuntamiento acuerde dotar de luz
eléctrica al lugar. Luces defiende la solicitud y la corporación
acuerda que el asunto pase a la Comisión de Hacienda para darle
cabida en el próximo presupuesto. Constantino Nimo interviene para
que el estudio se haga extensivo al Puente de D. Alonso, y así se
acuerda. Constante quedo satisfecho, y, replegándose a su espíritu,
vió en la imaginación el Puente de D. Alonso todo iluminado y a los
vecinos tributando un homenaje de gratitud a Constante. A la derecha
de Constante está Roo; ambos son concejales por el distrito de Roo.
Pero Roo ofreció una carretera al lugar y se calla y ni siquiera la
pide al Concejo. Constante no ofreció nada y llevará el alumbrado
públlco. Constante es muy amigo de la luz; por eso voto con la
minoría, poco tiempo ha, porque el asunto puesto a debate
centelleaba claridad y luz.

A esquerda, a nave de "Conservas A Noiesa". A dereita a Ponte cos seus taxamares que configuraban quince ollos grandes e un pequeno. Actualmente ten seis ollos, casi ocultos pola plataforma de concreto para ancheala.
E o mesmo facían cos libros, eses libros escasos pero escolleitos e sempre presentes nas sociedades e nas casas dos vellos republicanos, como os Episodios Nacionales de Galdós que lle levaron ó Sr. Marcelino, de Ponte Goiáns, ou as ducias de libros que lle requisaron a Noé na súa casa do Caramiñal. Pero esas violacións e eses espolios, sementaron outras inquedanzas e outros libros, que hoxe ateigan os andeis dos mobles e das bibliotecas.
Se trata, por segunda o
tercera vez, del camino de Eiroa, y surge una racha de caminos.
Francisco Fernández opina que es mas urgente y mas necesario el
arreglo del camino de Carrasido; Calvo se ocupa de uno en la Rasa;
Viñas de otro en el Coto. Aquí creyó el cronista que iba encajar
el suyo Roo Pais, pero el cronista se equivocó, porque Roo Pais
seguía frunciendo el ceño y luciendo un diente de oro que le
pusieron en La Argentlna. Roo Pais es hombre de pachorra y no quiere
irritarse por eso del camino. ¿Para qué? ¿No se ve el ejemplo en
Agra ... ? Hay cosas y hay climas que no le sientan a todos. Roo
piensa eso, ve que quizá por esa causa no asiste Agra, y él, antes
de enfermar, se calla.
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Manuel Roo Pais, Concelleiro polo Distrito de Róo (Republicano Independente). |
Fernández Rodríguez
propone y pide se haga constar en acta, que a él le ha ofrecido
Estrella López una casa nueva en la carretera, donde vive la
interesada, para instalar en ella la Escuela. La cesión la hace en
el mismo tipo de la que contrató Agra en el lugar de Orro, o sea por
una peseta diaria. Objétale el Alcalde que era necesario, además,
que el propietario se comprometiera a realizar por su cuenta las
obras necesarias. Fernández insiste en su punto de vista y afirma
que incluso se encontrarían vecinos que hicieran una casa de nueva
construcción ante la perspectiva de percibir una peseta diaria.
Tenía razón Fernández Rodríguez. ¿Cuantas casas hay en Noya, que
no producen una peseta de renta?
Como el asunto de las
escuelas diera oportunidad, aprovechola Fernández Luces para
preguntar si ya estaban adquiridas las mesas y demás material
escolar, y contestó el Alcalde diciendo que para todo se había
facultado al Sr. Agra, quien había arrendado las casas
correspondientes y celebrado contratos con los carpinteros que quiso
para la confección de las mesas. Ni el Alcalde ni los concejales
conocían el precio de las mesas, ni el contrato estaba en el
Ayuntamiento. Agra es el «factotum». Agra lo sabe todo y lo contrata
todo. El cronista le ha oido decir, que él formaba una minoría, y
ahora le resulta chocante que la minoría mas reducida asuma todas
las atribuciones del Ayuntamiento. Es cosa de pensar, en darle un
poder general para que él se encargue de la plena administración de
los intereses del pueblo y que los concejales se retiren a sus casas.
También a Fernández Luces le extrañan esas omnímodas facultades y
llama la atención de la presidencia. La presidencia dice que no le
queda tiempo y por eso delega en el Sr. Agra para que, sin subasta,
realice los contratos que tenga por conveniente. Uno de ellos fué el
arríendo de esa casa de Orro en una peseta diaria. Y Fernández
Rodríguez, en un impulso de sinceridad, exclamó:— «¡Están Vds.
perdidos, si así administran sus casas!».
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Campo do Triquinai (triqui-noite), ca Casa dos Labarta de fondo. |
Os traballadores polo seu oficio, os empregados e empregadas na industria conserveira, os labregos e mariñeiros -ou labrego/mariñeiros-, cun vento da Historia políticamente máis favorable e ilusionante, tentaban sacudirse agora o xugo dos derradeiros foros e das leiras e vacas a medias, onde o terratenente ou o cacique, levaban o cincuenta por cento da colleita do millo que había que levarlle ó hórreo, previo reparto a cestos e espigas por moreas nas leiras, ou das fanegas de trigo ou centeo ou dos carros acugulados de patacas ou dos cartos que dera a venda do pucho na feira. Outra demanda social maioritariamente sentida e pelexada na época foi a loita polas “partes” da pesca, un quiñón que á chegada da República eran nestas costas de vinteseis para o armador e dezaseis para os mariñeiros. Estes, en asambleas e accións coordenadas desde os Pósitos de pescadores, os sindicatos ou ás veces barco a barco, e tripulación a tripulación, reivindicaron e foron conseguindo unha porcentaxe no reparto máis próxima á igualdade.
Como había
prometido en la sesión anterior, dice el Alcalde que no puede dar
cuenta definitiva en el asunto de la Depositaría, pues algun Banco
le ha pedido detalles y condiciones como requisito previo para
aceptarla, y que, por otra parte, el Gobierno -no tardaría en
imponer un contador. Al cronista le parece, sin embargo, que ese
Contador o Interventor no excluye la necesidad del Depositario, pues
sus funciones son diferentes. «Todos los fondos municipales—dice
el art. 565 del Estatuto municipal— deberán ingresar en la
Depositaría y ser custodiados en la caja del Ayuntamiento, cuyas
tres llaves guardarán el Depositario, el Ordenador y el Interventor». De donde se
desprende que puede continuar sus gestiones, sin recelo alguno; y
cada dia que pasa, sin que los fondos produzcan el ansiado dos y
medio, es un quebranto que se ocasiona al «pro común».
Aún a riesgo de
contradecir el preámbulo de la Gaceta, debe el cronista un aplauso,
y se lo tributa de corazón, al numeroso público que llenaba la
sala. Así se hace. Mas de un centenar de personas de buena educación
asistió al acto, con el único objeto que alli les debe llevar: el de
espectadores desapasionados y pacíficos. Antes, el cronista se
avergonzaba del espectáculo; pero ayer se enorgullecía. Todos,
replegados, en formación correcta, dejando a prudente distancia la
plataforma donde se sientan los ediles, daban la impresión de estar
oyendo misa. Ni una protesta, ni el mas leve murmullo. Tan cierto es
el parangón que habiéndose adentrado un perro irreverente,
apresurose «Moncho» a expulsarlo del local. El cronista ardía en
deseos de estrecharle la mano a «Moncho», pero «Moncho», no
quiere ser amigo del cronista …
Papelería S. Loroño
Texto Industria Conserveira:
"Cultura do Marisqueo na Ría de Muros-Noia", de Guadalupe Jiménez-Esquinas. Promovido polas Confrarías de Muros, Noia, Porto do Son e Portosín, e os Concellos de Muros, Outes, Noia e Porto do Son.
Textos intercalados:
“Heroes e Mártires – A Segunda República e a Guerra Civil no Barbanza” de Elixio Villaverde García. Impresa por Tórculo Artes Gráficas, S.A.L.
Imaxen políticos:
"A Segunda República en Lousame e Noia - Radiografía dunha Época" de Xerardo Agrafoxo. Edicións do Concello de Lousame.
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